Targum Onkelos arameo, la traducción normativa de la Torá en el judaísmo rabínico
Versión oficial en lengua aramea utilizada durante siglos en la lectura y estudio de la Ley mosaica
Tras el exilio babilónico, el arameo se convirtió en la lengua cotidiana de gran parte del pueblo judío. Aunque el hebreo se mantuvo como lengua litúrgica, muchas personas ya no lo comprendían plenamente, lo que hizo necesario ofrecer una traducción oral y escrita que facilitara la comprensión de la Ley.
El Targum Onkelos se distingue por su carácter sobrio y relativamente literal.
A diferencia de otros targumes más expansivos, evita interpretaciones narrativas extensas y se centra en trasladar el significado del texto hebreo con claridad lingüística, manteniendo al mismo tiempo el respeto por la tradición rabínica.
La obra se atribuye tradicionalmente a Onkelos, identificado en fuentes rabínicas como un converso al judaísmo y discípulo de maestros de la escuela de Rabí Akiva. Aunque los datos históricos son escasos, su nombre quedó asociado a la versión considerada normativa en el judaísmo babilónico.
Un ejemplo conocido procede de Génesis 1:1, donde el arameo dice: «בְּקַדְמִין בְּרָא יי יַת שְׁמַיָּא וְיַת אַרְעָא», equivalente a «En el principio creó el Señor los cielos y la tierra». La estructura refleja la cercanía semántica al hebreo original y su adaptación a la gramática aramea.
Durante siglos, la práctica tradicional consistía en leer cada versículo de la Torá en hebreo y a continuación su traducción aramea. Esta costumbre aseguraba que el texto sagrado se preservara intacto mientras se garantizaba su comprensión por parte de la comunidad.
El Targum Onkelos también introduce fórmulas destinadas a evitar antropomorfismos directos aplicados a Dios. Cuando el texto hebreo atribuye acciones físicas a la divinidad, la traducción suele emplear expresiones más abstractas, reflejando preocupaciones teológicas del judaísmo rabínico.
La transmisión manuscrita se realizó principalmente en academias rabínicas de Babilonia, especialmente en centros como Sura y Pumbedita. Desde allí se difundió a otras regiones, convirtiéndose en una referencia estable para el estudio de la Torá durante la Edad Media.
En la actualidad, el Targum Onkelos sigue imprimiéndose junto al texto hebreo en ediciones tradicionales de la Torá. Su consulta es habitual en ámbitos académicos y religiosos, ya que ofrece una ventana al modo en que las comunidades judías antiguas entendían e interpretaban la Ley.
El Targum Onkelos constituye una pieza fundamental para comprender la transición lingüística del hebreo al arameo y la continuidad de la tradición textual judía.
Su uso prolongado demuestra la importancia de las traducciones controladas dentro de comunidades que buscan preservar su identidad religiosa.
ASERTIVIA
La recitación de la Torá con su targum permitía que comunidades de habla aramea comprendieran el contenido sin abandonar el texto sagrado original.
