Puerto de la Fuenfría
Paso romano y medieval entre la provincia de Madrid y la provincia de Segovia a través de la Sierra de Guadarrama.
El puerto de la Fuenfría, situado entre Cercedilla y el valle de Valsaín, fue durante siglos uno de los pasos más antiguos de la Sierra de Guadarrama. Entre pinares, calzadas y montañas, esta ruta comunicaba la provincia de Madrid con la provincia de Segovia desde época romana.
El puerto de la Fuenfría se encuentra en la Sierra de Guadarrama, entre la provincia de Madrid y la provincia de Segovia. El paso alcanza una altitud superior a los mil setecientos metros y comunica Cercedilla con el valle de Valsaín.
Desde época romana, este puerto fue utilizado para atravesar la sierra. La antigua calzada ascendía desde el sur y cruzaba la montaña siguiendo un recorrido más directo que otros pasos cercanos. Todavía hoy pueden verse algunos tramos de aquella vía.
La subida comienza en Cercedilla, en la provincia de Madrid. El camino atraviesa primero bosques de pino y pequeñas zonas de pasto. Poco a poco, la pendiente aumenta y la montaña rodea el recorrido por todos lados.
Uno de los elementos más conocidos del puerto es la calzada empedrada. Las piedras forman todavía una superficie visible entre los árboles. Este camino fue utilizado durante siglos por viajeros, comerciantes y peregrinos que cruzaban la Sierra de Guadarrama.
La provincia de Madrid conserva buena parte del trazado histórico de la Fuenfría. El sendero sigue ascendiendo entre pinares y arroyos. En algunos puntos, la calzada aparece perfectamente delimitada por muros de piedra y por curvas antiguas.
La ascensión es larga, aunque no demasiado dura. El camino gana altura de manera constante. A medida que se asciende, el bosque se vuelve más denso y el aire más frío. El silencio de la montaña acompaña todo el recorrido.
Durante la Edad Media, el puerto de la Fuenfría continuó siendo una de las principales comunicaciones entre Segovia y Madrid. Antes de que otros puertos adquirieran mayor importancia, esta ruta era una de las más utilizadas del centro peninsular.
El entorno del puerto cambia con las estaciones. En primavera, los pinares y los arroyos llenan la montaña de vegetación. En otoño, el suelo aparece cubierto de hojas y el bosque adquiere tonos oscuros y amarillos.
En invierno, la nieve puede cubrir buena parte del camino. El paso se vuelve entonces más difícil y silencioso. Durante siglos, muchos viajeros tuvieron que esperar varios días antes de poder atravesar la parte más alta del puerto.
La cima de la Fuenfría ofrece una vista amplia sobre ambas vertientes de la Sierra de Guadarrama. Hacia el sur aparecen los montes y pueblos de la provincia de Madrid. Hacia el norte se abre el valle de Valsaín y la provincia de Segovia.
La provincia de Segovia comienza inmediatamente después del collado. El descenso atraviesa grandes pinares y zonas abiertas de montaña. Poco a poco, el camino pierde altura y se dirige hacia los bosques y llanuras cercanas a Valsaín.
A lo largo del recorrido existieron ventas, refugios y pequeños lugares de descanso. Algunos estaban situados cerca de fuentes y arroyos. Otros aparecían junto a la calzada, aprovechando pequeñas explanadas entre el bosque.
El nombre del puerto procede de las numerosas fuentes que existen en esta parte de la sierra. El agua aparece en distintos puntos del camino. Durante siglos, estas fuentes fueron esenciales para quienes atravesaban la montaña.
La Fuenfría tuvo una importancia especial porque unía dos territorios muy distintos. La vertiente madrileña está formada por montañas y pueblos serranos. La vertiente segoviana se abre hacia valles más amplios y hacia la Meseta castellana.
El paso conserva todavía un carácter antiguo. La presencia de la calzada romana, de los pinares y de los caminos empedrados da al recorrido una sensación distinta a la de otros puertos de la Sierra de Guadarrama.
Quienes alcanzan hoy la cima del puerto encuentran un paisaje muy parecido al de siglos anteriores. La montaña sigue rodeando el camino. El bosque, las piedras y las fuentes continúan marcando la dirección del recorrido.
La Fuenfría permanece como uno de los pasos más antiguos y representativos de la Sierra de Guadarrama. El camino sigue atravesando la montaña entre Madrid y Segovia, manteniendo intacta la memoria de las antiguas rutas peninsulares.
La Fuenfría conserva la sensación de un camino antiguo que atraviesa la montaña entre bosques y piedra.
