Puerto de la Calderona
Paso levantino histórico entre la llanura de Valencia y las montañas del interior.
El puerto de la Calderona, situado entre la provincia de Valencia y la provincia de Castellón, fue durante siglos uno de los pasos utilizados para comunicar la costa levantina con las comarcas interiores. Entre pinares, barrancos y suaves montañas, esta ruta atravesaba la Sierra Calderona y enlazaba pueblos, caminos y antiguas rutas comerciales.
El puerto de la Calderona se encuentra en la Sierra Calderona, entre la provincia de Valencia y la provincia de Castellón. El paso atraviesa una cadena montañosa situada muy cerca del mar Mediterráneo y utilizada desde antiguo como vía de comunicación.
La subida desde la vertiente sur comienza en las cercanías de Valencia. Poco a poco, el camino abandona la llanura costera y se dirige hacia las primeras montañas. El paisaje cambia rápidamente entre huertas, pinares y pequeñas elevaciones.
Durante siglos, este puerto fue utilizado por comerciantes y viajeros que necesitaban desplazarse entre la costa y el interior. El camino permitía comunicar Valencia con las comarcas del Camp de Morvedre, el Alto Palancia y el interior castellonense.
La Sierra Calderona presenta un relieve suave, pero continuo. El puerto atraviesa collados y barrancos entre montañas de altura moderada. El paisaje está formado por pinares, matorral mediterráneo y zonas de roca rojiza.
La provincia de Valencia conserva todavía parte de los antiguos caminos que ascendían hacia este paso. Algunos discurren junto a pequeñas ermitas y masías. Otros atraviesan barrancos y senderos utilizados durante siglos.
El ascenso nunca fue especialmente duro. El camino ganaba altura de manera constante, sin grandes pendientes. La proximidad del mar hacía que el aire fuera más húmedo que en otros puertos del interior peninsular.
A medida que se alcanza la parte más alta, la vista sobre la costa se hace más amplia. Desde algunos puntos puede verse el Mediterráneo y la llanura valenciana. Hacia el interior aparecen montañas más elevadas y valles estrechos.
La provincia de Castellón comienza al norte del puerto. El descenso hacia esta vertiente atraviesa pueblos y campos del interior. El paisaje se vuelve menos costero y más montañoso a medida que el camino pierde altura.
Durante siglos, el puerto de la Calderona tuvo importancia para los pequeños intercambios entre la costa y el interior. Por esta ruta circulaban productos agrícolas, ganado y mercancías procedentes de Valencia y de las montañas cercanas.
El entorno de la Sierra Calderona conserva todavía un aspecto tradicional. Los pinares continúan cubriendo buena parte de las laderas. Los barrancos y collados siguen marcando el recorrido de los antiguos caminos.
En primavera, el puerto aparece rodeado de vegetación mediterránea. En verano, el calor puede ser intenso, aunque los pinares ofrecen sombra durante parte del trayecto. En otoño, las lluvias y la niebla transforman la montaña.
A lo largo del recorrido existieron pequeños refugios y ventas. Los viajeros descansaban en ellos antes de continuar hacia Valencia o hacia las tierras del interior. Muchos estaban situados junto a fuentes y caminos secundarios.
La provincia de Valencia utilizó este paso como una de las rutas hacia el interior. Los pueblos de la sierra dependían del puerto para mantener el contacto con la costa y con las ciudades cercanas al Mediterráneo.
El puerto de la Calderona no fue una gran vía de largo recorrido, pero sí una conexión importante dentro del Levante. Su función consistía en unir comarcas próximas y facilitar el tránsito a través de la montaña.
La parte más alta del puerto ofrece una vista amplia sobre dos paisajes distintos. Hacia el este aparece el mar y la llanura costera. Hacia el oeste, las montañas y los valles del interior valenciano y castellonense.
En invierno, la Sierra Calderona presenta un aspecto silencioso y húmedo. La niebla cubre a menudo las partes más elevadas. Durante el verano, el cielo suele estar despejado y la costa puede verse desde gran distancia.
Quienes atravesaban el puerto sentían el cambio entre el paisaje marítimo y el interior. El camino permitía dejar atrás la costa y entrar poco a poco en las montañas del Levante.
Todavía hoy, el puerto de la Calderona continúa siendo uno de los pasos históricos más representativos de la sierra. El recorrido sigue atravesando pinares, collados y barrancos entre Valencia y Castellón.
La Calderona unía el paisaje del litoral valenciano con la tranquilidad de las montañas del interior.
