● Jueves, 20 agosto 2026 · 12:31 | +4.000 artículos · 37 secciones

Rebeca aparece en el Génesis como mujer elegida para unirse a Isaac y asegurar la continuidad del linaje iniciado por Abraham. Su historia se desarrolla entre regiones mesopotámicas y Canaán, reflejando las redes familiares y los desplazamientos propios del Próximo Oriente antiguo.

Isaac representa la materialización de la promesa de descendencia hecha a Abraham y Sara, naciendo cuando ambos eran de edad avanzada. Su figura asegura la continuidad del linaje y establece la transición hacia la siguiente generación patriarcal en la tradición bíblica.

Sara ocupa un lugar esencial en la narrativa del Génesis como compañera de Abraham y figura clave en el origen del linaje patriarcal. Su historia se desarrolla en un contexto de migraciones por el Próximo Oriente antiguo y de expectativas sobre la continuidad familiar.

Abraham ocupa un lugar decisivo en la historia bíblica como iniciador de una nueva etapa marcada por la alianza con Dios y el desplazamiento hacia tierras desconocidas. Su vida se sitúa en el Próximo Oriente antiguo, en un contexto de migraciones y asentamientos tribales.

Jafet es presentado en el Génesis como uno de los tres hijos de Noé y figura vinculada a la expansión de la humanidad hacia regiones distantes tras la catástrofe del diluvio. Su descendencia se asocia a numerosos pueblos situados al norte y al oeste del mundo conocido.

Cam es uno de los tres hijos de Noé mencionados en el Génesis y protagonista de un episodio familiar que tendrá consecuencias para su descendencia. Su figura aparece vinculada a territorios meridionales y a interpretaciones históricas diversas.

Sem aparece en el Génesis como uno de los tres hijos de Noé y figura clave en la reorganización de la humanidad tras el diluvio. Su descendencia es presentada como origen de diversos pueblos asentados en regiones orientales del antiguo mundo.

Noé es presentado como un hombre justo dentro de una generación corrompida y elegido para construir un arca destinada a salvar a su familia y a diversas especies animales de un diluvio universal. Su historia marca el final de una era y el comienzo de otra.

Enoc ocupa un lugar singular en las genealogías del Génesis al ser descrito como un hombre que «caminó con Dios» y que no experimentó la muerte de forma ordinaria. Su figura introduce un episodio extraordinario dentro de una sucesión de vidas largas pero convencionales.

Set aparece en el Génesis como el hijo nacido después del asesinato de Abel, interpretado como sustituto y garantía de continuidad para la primera familia humana. Su figura introduce una etapa de estabilidad genealógica tras el conflicto entre los hermanos mayores.