● Miércoles, 28 octubre 2026 · 21:00 | +4.000 artículos · 37 secciones

El Apocalipsis copto de Elías es un escrito de origen egipcio que narra visiones proféticas sobre el fin de los tiempos, el juicio de las naciones y la intervención de Dios a favor de los justos, conservado en manuscritos copto-ortodoxos de la Antigüedad tardía.

La narrativa del Descenso de Cristo a los infiernos, conservada en manuscritos tardíos, describe cómo Jesús, tras su crucifixión, descendió a los lugares de los muertos para liberar a las almas justas, un tema central en la escatología cristiana temprana.

El Evangelio de Nicodemo, también conocido como Actas de Pilato, es un escrito apócrifo que data probablemente de los siglos IV-V y que ofrece una narrativa ampliada de los acontecimientos de la Pasión, el juicio y la Resurrección de Jesús.

El llamado Evangelio secreto de Marcos es conocido únicamente a través de una copia de una carta atribuida a Clemente de Alejandría, donde se citan pasajes de una versión más extensa del evangelio destinada, según el texto, a un uso reservado dentro de la comunidad.

El denominado Libro de los secretos de Enoc, también conocido como 2 Enoc o Enoc eslavo, es un texto apocalíptico compuesto probablemente entre los siglos I y II que relata la ascensión del patriarca bíblico a los cielos y la revelación de misterios cósmicos.

Bajo el nombre de Dionisio Areopagita -discípulo de Pablo según el libro de los Hechos- se conserva un conjunto de tratados escritos en realidad hacia finales del siglo V o comienzos del VI, considerados una de las obras más influyentes de la mística cristiana.

La Carta a Diogneto es uno de los textos apologéticos más refinados del cristianismo primitivo, redactado probablemente en el siglo II para responder a las preguntas de un interlocutor culto sobre la naturaleza y el modo de vida de los cristianos.

Las cartas de Ignacio de Antioquía constituyen una colección de escritos enviados a diversas iglesias mientras su autor era trasladado a Roma para ser ejecutado, ofreciendo una visión excepcional de la vida cristiana primitiva en un momento de persecución.

La llamada Segunda Carta de Clemente, conocida como 2 Clemente, no es en realidad una carta sino un sermón pronunciado probablemente en el siglo II, considerado uno de los testimonios más antiguos de la predicación cristiana tras la era apostólica.

La Primera Carta de Clemente, conocida como 1 Clemente, es un escrito enviado desde la Iglesia de Roma a la comunidad cristiana de Corinto hacia finales del siglo I, en un momento de conflictos internos que amenazaban su estabilidad.