● Sábado, 18 abril 2026 · 15:19 | +4.000 artículos · 37 secciones

La imagen de un árbol gigantesco que sostiene o articula el universo aparece en tradiciones de Europa, Asia y América. Este elemento, conocido como árbol del mundo o axis mundi vegetal, representa la conexión entre distintos planos de existencia y el equilibrio del cosmos.

Muchas tradiciones antiguas sitúan en el origen del mundo a una pareja primordial formada por una deidad masculina y otra femenina. De su unión surgen los dioses posteriores, los elementos naturales y, en algunos relatos, la propia humanidad, estableciendo un modelo simbólico de fertilidad y continuidad.

Numerosas culturas conservan narraciones sobre una gran inundación que arrasó el mundo antiguo y obligó a la supervivencia de unos pocos elegidos. Estos relatos, transmitidos durante milenios, aparecen en textos sagrados, epopeyas y tradiciones orales de pueblos muy distantes entre sí.

Diversas culturas explican la formación del universo mediante el sacrificio o desmembramiento de un ser primordial de proporciones gigantescas. A partir de su cuerpo se originan los elementos naturales, el relieve terrestre y, en ocasiones, los propios seres humanos.

Muchas tradiciones antiguas describen un tiempo inicial en el que cielo y tierra permanecían unidos o superpuestos. La creación del mundo habitable comienza cuando una fuerza divina o heroica los separa, estableciendo el espacio donde se desarrollará la vida humana y el orden natural.

Muchas tradiciones religiosas sitúan en el origen del universo a una o varias divinidades creadoras que organizan la materia primordial y establecen las leyes del mundo. Estas figuras aparecen en textos sagrados, mitos fundacionales y monumentos que aún se conservan en numerosos países.

La imagen de un huevo primigenio del que surge el cosmos aparece en numerosas mitologías antiguas. Este símbolo representa un estado cerrado, autosuficiente y previo a toda diferenciación, del que nacen el cielo, la tierra y las divinidades creadoras según diversas tradiciones.

Numerosas culturas de la Antigüedad describieron un comienzo sin forma ni estructura, anterior a la aparición del cielo, la tierra y los seres vivos. Este estado inicial, denominado caos primordial, aparece en textos religiosos, epopeyas y tradiciones orales de civilizaciones separadas por miles de kilómetros.