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asertivia 9/3/2026
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Vulgata de Jerónimo, la Biblia latina que unificó Occidente

Traducción revisada a finales del siglo IV que se convirtió en el texto estándar de la Iglesia latina

Redacción·9/3/2026

Jerónimo inició su labor en Roma revisando los evangelios latinos existentes a partir de manuscritos griegos. Posteriormente se trasladó a Belén, donde tuvo acceso a maestros judíos y a textos hebreos, lo que le permitió abordar una traducción más precisa del Antiguo Testamento.

Su decisión de trabajar desde el hebreo generó controversia, ya que muchos consideraban que la Septuaginta tenía autoridad tradicional. Sin embargo, Jerónimo defendió que volver a las fuentes originales era necesario para corregir errores acumulados en traducciones previas.

El resultado fue una versión latina con mayor coherencia lingüística y textual. La Vulgata adoptó un latín claro, comprensible para el clero y los fieles cultos de la época, lo que facilitó su difusión por todo el Occidente romano y posteriormente medieval.

Un ejemplo emblemático aparece en Génesis 1:1: «In principio creavit Deus caelum et terram». Esta formulación se convirtió en una de las frases más conocidas de la tradición bíblica latina y fue reproducida en innumerables manuscritos y ediciones posteriores.

Durante la Edad Media, la Vulgata fue copiada en scriptoria monásticos y utilizada como base para la enseñanza teológica. También influyó en la literatura, el derecho canónico y la cultura intelectual europea, al ser el texto bíblico de referencia en universidades y centros religiosos.

La traducción de Jerónimo incluyó los libros deuterocanónicos, aunque él mismo distinguía entre textos hebreos y aquellos transmitidos por la tradición griega. Con el tiempo, la Iglesia occidental integró plenamente estos libros en el canon utilizado litúrgicamente.

La invención de la imprenta en el siglo XV permitió difundir ediciones impresas de la Vulgata, consolidando su posición como texto estándar. Sin embargo, la transmisión manuscrita previa había introducido variantes que motivaron revisiones posteriores.

En el Concilio de Trento (1545-1563), la Iglesia católica declaró la Vulgata como versión oficial para uso litúrgico y doctrinal. Esta decisión respondió a la necesidad de uniformidad frente a las traducciones surgidas durante la Reforma protestante.

Desde el punto de vista lingüístico, la Vulgata influyó en la evolución del latín eclesiástico y en numerosas lenguas europeas. Muchas expresiones bíblicas latinas pasaron al vocabulario cultural y literario de países occidentales durante siglos.

La Vulgata de Jerónimo representa uno de los hitos más importantes en la historia de la traducción bíblica. Su larga permanencia como texto autorizado demuestra el impacto que una versión cuidadosamente elaborada puede tener en la vida religiosa y cultural de amplias regiones.

ASERTIVIA

Jerónimo optó por traducir el Antiguo Testamento directamente del hebreo, una decisión que marcó un cambio fundamental respecto a las versiones latinas anteriores.