Biblia portuguesa Almeida, la traducción protestante del mundo lusófono
Versión iniciada en el siglo XVII que se convirtió en referencia para Brasil y Portugal
João Ferreira de Almeida nació en Portugal pero desarrolló su labor en territorios asiáticos bajo dominio neerlandés, especialmente en Batavia, actual Yakarta. Allí, en contacto con comunidades reformadas, emprendió la traducción del Nuevo Testamento desde el griego.
El Nuevo Testamento se publicó en 1681, mientras que el Antiguo Testamento se completó y editó tras su muerte por colaboradores que continuaron su trabajo. La impresión se realizó en Europa debido a las limitaciones técnicas existentes en las colonias.
El portugués empleado refleja la lengua literaria de su época, con un estilo solemne pero comprensible. A lo largo de los siglos se han realizado revisiones para actualizar la ortografía y el vocabulario, manteniendo la estructura fundamental de la traducción original.
Un ejemplo del Génesis 1:1 en esta versión dice: «No princípio criou Deus os céus e a terra.» Esta formulación permanece prácticamente inalterada en las ediciones modernas y es ampliamente reconocida en el ámbito lusófono.
La difusión de la Biblia Almeida fue especialmente significativa en Brasil, donde el crecimiento de comunidades protestantes en los siglos XIX y XX impulsó su impresión masiva. Se convirtió en el texto bíblico más utilizado en ese país.
Desde el punto de vista histórico, la obra refleja la expansión del protestantismo más allá de Europa, acompañando rutas comerciales y misiones religiosas. Su traducción en un contexto colonial demuestra la circulación global de ideas religiosas en la Edad Moderna.
Existen varias revisiones principales, como la Almeida Revista e Corrigida y la Almeida Revista e Atualizada, que adaptan el lenguaje a diferentes épocas sin alterar sustancialmente el contenido doctrinal.
Los ejemplares impresos han circulado ampliamente en iglesias, hogares y centros educativos. En muchos casos se transmiten entre generaciones, lo que subraya su importancia cultural y religiosa en la vida cotidiana.
Lingüísticamente, la Biblia Almeida contribuyó a la formación de un registro religioso en portugués, influyendo en la predicación, la música sacra y la literatura devocional. También ayudó a difundir el idioma en contextos misioneros.
Hoy sigue siendo una de las Biblias más publicadas en lengua portuguesa, utilizada tanto en Portugal como en Brasil y otras comunidades lusófonas del mundo. Su continuidad demuestra la vigencia de una traducción elaborada hace más de tres siglos.
La Biblia portuguesa Almeida representa un hito en la historia de la transmisión bíblica fuera de Europa continental, consolidando una tradición religiosa y lingüística propia en el mundo de habla portuguesa.
ASERTIVIA
Fue la primera traducción completa al portugués realizada directamente desde los idiomas originales.
